¡Cuidado con las estafas en Internet!

Cuidado con las estafas en internet.

 Cada vez compramos más a través de la red, desde unas pinzas para depilarnos las cejas hasta un motor para abrir el garaje.

Y como su precio es genial pues nos fiamos cada vez mas…pero cuidado…¡también hay estafadores!¡ Y muchos!

Por eso os comento lo que hace bien poco me sucedió:

Necesitaba comprar un servicio, concretamente un software determinado de fotografía, y …¡bingo! Creí haberlo encontrado

¡A través de Internet, por supuesto!

Por fin parecía que había logrado las “tres B”, bueno, bonito y barato…tan solo tenía que abonar 36 “eurillos”  por un software estupendísimo del cual incluso me habían enviado una “demo” para testarlo.

Inocente de mi…¡ay infelice!…una vez pagado a través de una plataforma de pagos muy famosa cuyo nombre empieza por “P”  (no quiero tener problemas porque son de denuncia fácil) resulta que no me llega nada de nada. Ni siquiera un email de confirmación, nada…

Tramité la pertinente denuncia a través de la susodicha plataforma de pagos para que el “vendedor” me devolviese el dinero  y tuve la santa paciencia de esperar 13 días…nada…lo único que conseguí es quedarme sin uñas (entre mordérmelas y arañar paredes)…

Pincha aquí y recordamos a Don Erre que Erre

Pero, ( y aquí está el pero),resulta que en mi familia me suelen llamar “Doña Erre que erre” como ya he comentado en alguna ocasión   y la cosa no iba a quedar aquí…¡por supuestísimo que no!

Lo primero que hice fue enviarle un email  al  “listillo” instándole a que me devolviese el dinero…y no recibí contestación durante dos días… (seguía deglutiendo uñas, por supuesto)

Empecé ya a cambiar de color…y a indagar en la red…conseguí su localidad, y a base de muchas pesquisas  y un arduo trabajo de investigación digna de Sherlock Holmes ,conseguí su dirección, teléfono y poco faltó para que también tuviese su talla de calzoncillo…

y…¿adivináis?...¡pues si! Por 36 eurillos me gasté bastante más de 400, porque  me fui a hacerle una visitilla a su casita.

Cientos de kilómetros en coche, con sólo un pequeño neceser de fin de semana y un buen cargamento de  mala leche , ¡de ésto iba más que sobrada!

Una vez en su localidad me quedé esperando en su puerta hasta que lo vi aparecer…

Por supuesto que, “amablemente”, le solicité mi dinero, y tendríais que haber visto su cara cuando se dio cuenta de que me había hecho una verdadera barbaridad de kilómetros por tan sólo 36 euros.

Imagino que pensó que era una loca (quien sabe 😉 …) y que probablemente era  mejor no ponerme furiosa  o podría transformarme en Hulk 👿 .

La cuestión es que me pidió amablemente que le acompañase a un cajero cercano y me dio los 36 euros, ¡que alegría! Aunque él parecía bastante congestionado...

¡Y regresé a mi casa!

Y es que, muchos imbéciles suponen que todo el mundo va a dejar pasar el perder un dinerillo con tal de no “crearse” problemas…en mi caso siempre, siempre, siempre, llego hasta el final…¡cueste lo que cueste!

No dejéis que os tomen el pelo, tened cuidado con lo que compráis en la red y si os estafan id hasta las últimas consecuencias, no os dejéis engañar por 4 gilitontos venidos a más…

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